Concebido y promovido por la asociación AIUFFASS, en colaboración con un equipo de investigación coordinado por el Prof. Arturo Dell’Acqua Bellavitis de la Escuela de Diseño del Politécnico de Milán. El proyecto celebra la innovación de productos de moda entre forro y sastrería con la presentación de una colección cápsula de 12 chaquetas de diseño contemporáneo. Los revestimientos Brunello han entrado a formar parte de esta cápsula en la que participan los componentes Essentials made in Italy y la originalidad de los jóvenes de todo el mundo que han participado en la iniciativa.

Hay varios elementos de fuerte originalidad en este proyecto propuesto en el Politecnico di Milano que movilizó a estudiantes del Departamento de Diseño Industrial. El primero es. el producto central de la propuesta, el revestimiento elaborado a partir de fibras celulósicas continuas. Un producto que no sólo es indispensable en la confección de una prenda con hombros descubiertos, sino que le aporta textura, favorece el ajuste, garantiza comodidad gracias a su extraordinaria capacidad de absorber la humedad y es un componente esencial de ese hermoso y bien hecho Made in Italy del que nuestro país está tan orgulloso, pero que en los últimos años también ha salido con orgullo de su escondite habitual dentro de la prenda y se ha convertido de manera abrumadora en un elemento esencial de la propia prenda; una herramienta de diversificación y personalización con un potencial excepcional.

El segundo elemento es el cadena de producción de revestimientos: una cadena formada por varios pequeños eslabones, todos fuertemente interconectados, todos indispensables para aportar conocimiento y calidad, hasta el punto de que si uno salta, todo el sistema se para. Esta cadena de suministro existe, única en Europa, y en ella participan 2.000 personas. Un tesoro también parcialmente escondido, de habilidades extraordinarias que no se pueden adquirir en otros lugares, tan buscado por los diseñadores italianos y extranjeros que encuentran aquí lo que en otros lugares se considera imposible. Un mundo que cree en lo que hace, que aún vive de la pasión por su trabajo y la dedicación a sus empresas.

Un tercer elemento de originalidad se refiere a los jóvenes que trabajaron en el proyecto. Jóvenes de todo el mundo, tan heterogéneos entre sí, pero tan sorprendentemente unidos por su deseo de hacer, de crecer, de comprender, de emerger, de afrontar la realidad, y el encuentro entre la realidad académica y la realidad productiva, de donde nacieron las realizaciones.